BRIENZA
He dicho al final del capítulo anterior «Mi Giornale», siendo este el título que me agradó dar a estos apuntes.
Es todo un programa, y explica de qué manera quedarán aquí registradas, día tras día, mis impresiones, mis más importantes aventuras y los vuelos errantes de mi alma.
La obra, por tanto, crecerá con el tiempo, sin que por ahora pueda darse de ella un juicio conveniente, pues ignoro yo mismo dónde irá a terminar; pero, si alguna conclusión llegara a alcanzar, la dedico anticipadamente a mis más queridos amigos y a mi familia, cuya benevolencia e indulgencia no pueden faltarme.
¿Y a quién más podría dedicarla, si mi tardío ingenio y mis estudios literarios apenas iniciados no permiten esperar de mi pluma una obra de gran aliento que pueda ser leída por el público universal?