top of page

LA FIESTA DEL CRUCIFIJO

El tres de mayo se lleva procesionalmente al santuario la imagen de Cristo, acompañada por la Virgen Dolorosa hasta las afueras del pueblo.

Es la fiesta de las excursiones campestres, de las comidas al aire libre y… ¿por qué negarlo?, también de las alegrías del vino.

Luego, en septiembre (la fiesta se celebra el tercer domingo del mes), suben los sacerdotes y los cofrades de la Congregación de la Santa Cruz de Jerusalén para devolver la estatua al pueblo.

Parte del clero se dirige al santuario ocho días antes y permanece allí para las funciones religiosas y la confesión de cientos de peregrinos y devotos, que llegan desde lejos en piadosas romerías. En el día en que el Cristo desciende, otro cortejo popular, llevando a la Virgen Dolorosa, junto con las autoridades vestidas con hábitos talares, el resto del clero, centenares de muchachas con ricas ofrendas y niños vestidos de angelitos portando los instrumentos de la Pasión, todos en perfecto orden procesional, salen al encuentro de la otra procesión que baja del monte y se unen en una explanada a las afueras del pueblo.

bottom of page